Mick notó como dos manos calientes rodeaban su cuerpo mientras él contemplaba desde el balcón Madrid con un piti en la mano. Tyler le acarició y beso el cuello hasta que él se giró y comenzó a besarla. Continuaron con la pasión de la noche anterior, pero de manera mucho mas devil, tenue y dulce. Dejaron atrás las brutalidades, el riesgo y las pasiones apasionadas para sentirse y notarse milímetro por milímetro cada poro de la piel.
Tyler se separó bruscamente dejandolo atrás y se puso los pantalones. Mientras, Mick la miraba de la forma en la que siempre lo hacia. Divino pegado era aquello que tenía delante, sin poder olvidarse ni en un solo momento del quinto mandamiento. Encendió otro cigarro. Verla allí, sentada sobre la cama atandose las botas, con esos pitillos ajustados, su camiseta y esa cortina castaña de tres metros que le caía sobre el hombro. Lo tenía ganado. Se miro al espejo y se perfilo de carmesí los labios. Por detrás, Mick le hacia deslumbrar. Con el torso cubierto tan solo por su chupa y unos levis negros. Apoyado en el balcón y fumando un cigarro. ¿Por qué coño llevaba esas pintas? Liv cogió la puerta y se largó. - Capullo.
-Zorra.-, pensó él
I`ve got blisters on my fingers.
El sí de las niñas.
El sí de las niñas.
Rascacielos.
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3.3.11
- Mick, enserio, olvidame.
Guardó el movil en el bolsillo de sus tejanos y siguió como si no hubiese pasado. Entro al antro de mala-muerte donde habían yonkis, "rockers" jugando al billar, hevies, y algunos viejos, pero todos con algo en común: no le quitaron la vista de encima desde que entró. Una básica blanca por encima del ombligo, un chaleco y una chupa acorde con las botas que sobresalían de los tejanos desgastados.
- Ponme un trago.
Liv, con los codos apoyados sobre la grasienta barra, miraba hacia los lados.
-De parte del tipo de la gorra.
Tyler miró al espejo que había frente a ella y busco por detrás. La última mesa, pegada a la esquina derecha de la entrada. Se acercó por detrás y la cogió de la cintura bajando la mano hasta el interior del muslo.
-Donde coño te habias metido.- Se levantó y se sentó en una mesa alejada, le encantaban esos sillones rojos.
-¿Aun te pasas la vida en este lugar?
- No me lo puedo creer, Liv Tyler ha venido a buscarme.
-Nate, necesito tu ayuda.
-¿Me sigues amando o que esque tu último corazón roto ya se ha desgastado?
- Ambas cosas.
Teorias
Tyler y Mick
6.7.10
28 de Junio.
La guerra ha empezado. Al fin lo hemos conseguido. ¿En serio alguno de vosotros pensó que volveríamos, así como si nada? Por supuesto que no. Quizás otros si; pero Tyler y Mick no. Ellos no se permiten ese lujo. Y es que, que pasa. Que Liv es una zorra de pies a cabeza, y por mucho que le guste Mick, mucho más le gustan las peleas. Las peleas con él, sacar su punto más violento.
El único problema, es que Mick no tiene punto violeto, o almenos no le daría ese placer a Liv; esta vez no. A él , con su propio estilo, tambien le gustaban las peleas. "Obten lo que quieras, de una forma u otra, pero gana el juego" Ese era su lema, el de ambos, pero él no se bastaba con palabras bonitas y traicioneras a Liv y sonrisas rompedoras. El necesitaba el placer de ella, el placer de su para cuando esta lo veia besar a una tipa de tres al cuarto, cada finde a una; o quizas a sus amigas. La primera fue un desliz, pero la segunda se declaró la guerra. Tyler y Mick lo hacia por lo mismo y lo sabian; pero eso les hacia sentir mejor. Tenian que ganar.
-Veo que te has convertido en una autentica estrella.
- Lo llevo siendo desde hace mucho tiempo, pero tu brillo me tapaba, cariño.
Que putas ironias de media sonrisa, la meta se acercaba, y la guerra estaba en su punto fuerte.
______________________________________
Señoras y Señores, ruego disculpen mi proxima ausencia que durará 3 semanas en la que daré un paso más en mi recorrido por el mundo entero. Esta vez, mi rumbo se dirige al oeste de Europa, United Kingdon, donde tendre el privilegio de visitar la ciudad de Cambridge. Además, visitare Canterbury, London, y Oxford.
Un saludo,
Srta. Liv.
La guerra ha empezado. Al fin lo hemos conseguido. ¿En serio alguno de vosotros pensó que volveríamos, así como si nada? Por supuesto que no. Quizás otros si; pero Tyler y Mick no. Ellos no se permiten ese lujo. Y es que, que pasa. Que Liv es una zorra de pies a cabeza, y por mucho que le guste Mick, mucho más le gustan las peleas. Las peleas con él, sacar su punto más violento.
El único problema, es que Mick no tiene punto violeto, o almenos no le daría ese placer a Liv; esta vez no. A él , con su propio estilo, tambien le gustaban las peleas. "Obten lo que quieras, de una forma u otra, pero gana el juego" Ese era su lema, el de ambos, pero él no se bastaba con palabras bonitas y traicioneras a Liv y sonrisas rompedoras. El necesitaba el placer de ella, el placer de su para cuando esta lo veia besar a una tipa de tres al cuarto, cada finde a una; o quizas a sus amigas. La primera fue un desliz, pero la segunda se declaró la guerra. Tyler y Mick lo hacia por lo mismo y lo sabian; pero eso les hacia sentir mejor. Tenian que ganar.
-Veo que te has convertido en una autentica estrella.
- Lo llevo siendo desde hace mucho tiempo, pero tu brillo me tapaba, cariño.
Que putas ironias de media sonrisa, la meta se acercaba, y la guerra estaba en su punto fuerte.
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Señoras y Señores, ruego disculpen mi proxima ausencia que durará 3 semanas en la que daré un paso más en mi recorrido por el mundo entero. Esta vez, mi rumbo se dirige al oeste de Europa, United Kingdon, donde tendre el privilegio de visitar la ciudad de Cambridge. Además, visitare Canterbury, London, y Oxford.
Un saludo,
Srta. Liv.
16.6.10
Sábado _ 13 de Marzo.
Tyler apenas podía para de llorar. Unos grandes y preciosos ojos pardos se teñían de rojo y se inundaban de lágrimas saladas. Mientras, Mick intentaba no hacerlo. Intentaba convencerse a si mismo de que, si jamás había llorado por nadie; esta no sería la primera vez. Ella no podía mirarle a la cara; el no podía para de mirarla a ella. Los dos se amaban, se deseaban, se querían. No había nada más que ellos dos. ¿Para que más? Todo ello, aquella escena; parecía todo una jodida película. Por una vez, no querían una película. Qué es lo que fallaba. Ninguno de los dos lo sabía, pero algo lo hacía. Ahora ya no todo era sexo, drogas y Rock and Roll. Había algo repugnante que lo iba a tirar todo por el retrete; pero ni Tyler ni Mick pretendían hacerlo. Aquellas maravillosas tardes de verano en el parque, puestos al sol; y esos gélidos invierno donde buscaban calor el uno en el otro, pasaban ahora como veloces rayos casi inapreciables. Mick le dirigía bellas palabras pero Tyler, tan necia como siempre, las esquivaba y lloraba más y más. Todas las palabras que ella pronunciaba sonaban la mar de estúpidas, pero Mick la quería así; con esa dulce sonrisa, esa gran mirada y esas tonterías que soltaba. De nada sirvieron todas aquellas cosas. 11:23. Tyler y Mick morían. Nadie, ni ellos mismos, se explican cómo todo pudo acabar en un par de horas. Su relación lo tenía todo: Tardes con cafés, tardes sin ellos, peleas, catorces de febrero, piropos, sexo en esquinas, fiestas, noches en vela, domingos por la tarde, y sábados por la mañana. No les faltaba nada. Mick, tan arrogante y chulo; guapo y con estilo. Era toda una estrella. Tyler, tan mala y autocomplaciente; guapa y estilosa. Era toda una estrella. Todo era perfecto; y quizás fuese por eso por lo que era perfecto. Él estaba de sobrado; ella no podía con todo. Ambos murieron en un mísero instante.
Obsevando la fecha, este relato aconteció mucho antes que los anteriores, antes que la partida a California, y que las escenas del garito; como dirian las musas; muchos eones atrás...
Tyler apenas podía para de llorar. Unos grandes y preciosos ojos pardos se teñían de rojo y se inundaban de lágrimas saladas. Mientras, Mick intentaba no hacerlo. Intentaba convencerse a si mismo de que, si jamás había llorado por nadie; esta no sería la primera vez. Ella no podía mirarle a la cara; el no podía para de mirarla a ella. Los dos se amaban, se deseaban, se querían. No había nada más que ellos dos. ¿Para que más? Todo ello, aquella escena; parecía todo una jodida película. Por una vez, no querían una película. Qué es lo que fallaba. Ninguno de los dos lo sabía, pero algo lo hacía. Ahora ya no todo era sexo, drogas y Rock and Roll. Había algo repugnante que lo iba a tirar todo por el retrete; pero ni Tyler ni Mick pretendían hacerlo. Aquellas maravillosas tardes de verano en el parque, puestos al sol; y esos gélidos invierno donde buscaban calor el uno en el otro, pasaban ahora como veloces rayos casi inapreciables. Mick le dirigía bellas palabras pero Tyler, tan necia como siempre, las esquivaba y lloraba más y más. Todas las palabras que ella pronunciaba sonaban la mar de estúpidas, pero Mick la quería así; con esa dulce sonrisa, esa gran mirada y esas tonterías que soltaba. De nada sirvieron todas aquellas cosas. 11:23. Tyler y Mick morían. Nadie, ni ellos mismos, se explican cómo todo pudo acabar en un par de horas. Su relación lo tenía todo: Tardes con cafés, tardes sin ellos, peleas, catorces de febrero, piropos, sexo en esquinas, fiestas, noches en vela, domingos por la tarde, y sábados por la mañana. No les faltaba nada. Mick, tan arrogante y chulo; guapo y con estilo. Era toda una estrella. Tyler, tan mala y autocomplaciente; guapa y estilosa. Era toda una estrella. Todo era perfecto; y quizás fuese por eso por lo que era perfecto. Él estaba de sobrado; ella no podía con todo. Ambos murieron en un mísero instante.
Obsevando la fecha, este relato aconteció mucho antes que los anteriores, antes que la partida a California, y que las escenas del garito; como dirian las musas; muchos eones atrás...
Teorias
Tyler y Mick
1.6.10
11:15 _ 31 de Mayo.
-Nombre.
-Tyler, Liv Tyler.
-Muy bien Srta. Tyler. Su vuelo sale a las 11:23. Puerta 4. La zona preferente esta en la planta superior. Buen viaje.
Liv cogió su maleta y su bolsa de mano y se dirigió a las escaleras. Subió a la planta superior y enseguida encontró la sala preferente del aeropuerto. Entró, y tras volver a enseñar sus billetes, se fué a una esquina de la zona donde dejó la maleta y la bolsa. Cogió del frigorífico una cerveza y una revista que habia sobre la mesa y salió de allí. Habían pocas personas en la zona vip, pero todas tenían pinta de imbéciles. En el aeropuerto había mucha gente; y a ella le gustaba mirar a todos aquellos que esperaban el avión; sobre todo porque sabía que todos la miraban a ella;cada paso que daba, los deslumbraba. Se paró en el escaparate de varias tiendas y entró a un par de ellas. Después, se sentó frente a la pared de cristal que dejaba ver las pistas de aterrizaje y se terminó la cerveza. Solo le quedaban unos minutos para subir a uno de aquellos aviones y marcharse. Siempre habia soñado con ir a California, y ahora sería el momento de cumplirlo. Ojeó la revista que había cogido y vió que, como siempre, lo que ahora se llevaba era lo que ella vestia la temporada pasara. Élla era la que marcaba tendencia, la que vestia las ropas que después se pondrían de moda; era lo que tenia ser Liv Tyler. Se levantó y volvió a la zona Vip.
-Liv. -Tyler se giró justo cuando la puesta se estaba abriendo.- Liv, espera.
Mick estaba parado unos metro frente a ella. Mientras, la gente pasaba entre ellos.
- ¿Qué quieres Mick?
-¿Que vas a hacer Tyler, te marchas?
- Si, al fin me voy a California, Querido.
- Porfavor, Liv, no lo hagas. No lo hagas porfavor. Que ha pasado.
- No ha pasado nada. Sabes de sobra que siempre quise marcharme, y que me enamoré de California. Ha llegado la hora d eirme.
- ¿No piensas llevarme? Prometiste que iriamos juntos.- Liv sonrió.
-Cariño, las mejores promesas son las que no hay que cumplir.- Y se giró de nuevo hacia la zona vip.
-Eres una puta estrella, ¿lo sabias?- Le gritó Mick.
Tyler le dedicó otra sonrisa y entro por sus maletas. Se sentó junto a ellas mientras destapaba otra cerveza y enchufó un cigarro. No tardó mucho el megafono en anunciar:
Viajeros con destino a California de las 11:23, embarquen por la puerta 4.
Liv cogió sus cosas y salió. Mick esperaba sentado en el banco que estaba frente a la puerta.
- A las 11:23. Eres una jodida zorra.- Dijo cuando ella se acercó.
- Y tu un puto gilipollas. Ya ves, ninguno de los dos ha cambiado nada.
Bonitas palabras de despedida. Mick se asomó por el cristal por el que minutos antes había estado mirando Tyler y vió despegar su avión. Jamás volvería a ver a su chica, la que le llevaba al baile.
- Te Quiero, Nena.
-Nombre.
-Tyler, Liv Tyler.
-Muy bien Srta. Tyler. Su vuelo sale a las 11:23. Puerta 4. La zona preferente esta en la planta superior. Buen viaje.
Liv cogió su maleta y su bolsa de mano y se dirigió a las escaleras. Subió a la planta superior y enseguida encontró la sala preferente del aeropuerto. Entró, y tras volver a enseñar sus billetes, se fué a una esquina de la zona donde dejó la maleta y la bolsa. Cogió del frigorífico una cerveza y una revista que habia sobre la mesa y salió de allí. Habían pocas personas en la zona vip, pero todas tenían pinta de imbéciles. En el aeropuerto había mucha gente; y a ella le gustaba mirar a todos aquellos que esperaban el avión; sobre todo porque sabía que todos la miraban a ella;cada paso que daba, los deslumbraba. Se paró en el escaparate de varias tiendas y entró a un par de ellas. Después, se sentó frente a la pared de cristal que dejaba ver las pistas de aterrizaje y se terminó la cerveza. Solo le quedaban unos minutos para subir a uno de aquellos aviones y marcharse. Siempre habia soñado con ir a California, y ahora sería el momento de cumplirlo. Ojeó la revista que había cogido y vió que, como siempre, lo que ahora se llevaba era lo que ella vestia la temporada pasara. Élla era la que marcaba tendencia, la que vestia las ropas que después se pondrían de moda; era lo que tenia ser Liv Tyler. Se levantó y volvió a la zona Vip.
-Liv. -Tyler se giró justo cuando la puesta se estaba abriendo.- Liv, espera.
Mick estaba parado unos metro frente a ella. Mientras, la gente pasaba entre ellos.
- ¿Qué quieres Mick?
-¿Que vas a hacer Tyler, te marchas?
- Si, al fin me voy a California, Querido.
- Porfavor, Liv, no lo hagas. No lo hagas porfavor. Que ha pasado.
- No ha pasado nada. Sabes de sobra que siempre quise marcharme, y que me enamoré de California. Ha llegado la hora d eirme.
- ¿No piensas llevarme? Prometiste que iriamos juntos.- Liv sonrió.
-Cariño, las mejores promesas son las que no hay que cumplir.- Y se giró de nuevo hacia la zona vip.
-Eres una puta estrella, ¿lo sabias?- Le gritó Mick.
Tyler le dedicó otra sonrisa y entro por sus maletas. Se sentó junto a ellas mientras destapaba otra cerveza y enchufó un cigarro. No tardó mucho el megafono en anunciar:
Viajeros con destino a California de las 11:23, embarquen por la puerta 4.
Liv cogió sus cosas y salió. Mick esperaba sentado en el banco que estaba frente a la puerta.
- A las 11:23. Eres una jodida zorra.- Dijo cuando ella se acercó.
- Y tu un puto gilipollas. Ya ves, ninguno de los dos ha cambiado nada.
Bonitas palabras de despedida. Mick se asomó por el cristal por el que minutos antes había estado mirando Tyler y vió despegar su avión. Jamás volvería a ver a su chica, la que le llevaba al baile.
- Te Quiero, Nena.
18.5.10
1:43 _ 15 de Mayo.
Tyler perfiló sus labios frente al espejo del sucio WC del garito. Detrás suyo, una tía vomitaba en el vater, y otra se follaba a algún chaval en la cabina de al lado. Vaya vidas de mierda llevaban aquellas tías. Todas la conocían a ella, y ella no conocia ni a una. Que les follen. Se movió un poco el pelo y salió de aquel asqueroso lugar. Buscó a Mikel por todo el garito y no tardó mucho en encontrarlo. Como no, fumaba en la barra. Tyler se bebió lo que le quedaba del whiskey y le tiró del brazo para salir a bailar. Al poco tiempo ya solo les falto desnudarse. Empezaron a sudar, a comerse la boca el uno al otro, se enganchaban todo el cuerpo. No podía mas, todo era . Tyler le agarró bien el paquete y le susurró: Fuera. Salieron, riendo y bailando. Justo frente a la puerta se encontraba Mick, apoyado en la pared, con su chupa negra y fumando un cigarro. Míralo, ahí estaba; clavadito a James Dean. Tyler le miró a los ojos, con tanta autoridad y autocomplacencia; que no soportó que Mick le sonriese. En ese instante, cogió la cara de Mikel y comenzó a besarlo ante él. La última imagen que Mick vio suya en toda lo noche fue como ella se alejaba a un callejón cercano, tirando de la mano a aquel capullo, y con su pintalabios rojo corrido por todo el perfil de sus labios. Que mala ostia tenia aquella zorra; pero como le gustaría que la descargase con él.
Tyler perfiló sus labios frente al espejo del sucio WC del garito. Detrás suyo, una tía vomitaba en el vater, y otra se follaba a algún chaval en la cabina de al lado. Vaya vidas de mierda llevaban aquellas tías. Todas la conocían a ella, y ella no conocia ni a una. Que les follen. Se movió un poco el pelo y salió de aquel asqueroso lugar. Buscó a Mikel por todo el garito y no tardó mucho en encontrarlo. Como no, fumaba en la barra. Tyler se bebió lo que le quedaba del whiskey y le tiró del brazo para salir a bailar. Al poco tiempo ya solo les falto desnudarse. Empezaron a sudar, a comerse la boca el uno al otro, se enganchaban todo el cuerpo. No podía mas, todo era . Tyler le agarró bien el paquete y le susurró: Fuera. Salieron, riendo y bailando. Justo frente a la puerta se encontraba Mick, apoyado en la pared, con su chupa negra y fumando un cigarro. Míralo, ahí estaba; clavadito a James Dean. Tyler le miró a los ojos, con tanta autoridad y autocomplacencia; que no soportó que Mick le sonriese. En ese instante, cogió la cara de Mikel y comenzó a besarlo ante él. La última imagen que Mick vio suya en toda lo noche fue como ella se alejaba a un callejón cercano, tirando de la mano a aquel capullo, y con su pintalabios rojo corrido por todo el perfil de sus labios. Que mala ostia tenia aquella zorra; pero como le gustaría que la descargase con él.
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